La Vila Joiosa ha celebrado su primer cuarto de siglo como una villa gastronómica que dispone de una oferta culinaria propia y diferenciada. Lo ha hecho con un evento en el que han participado las principales instituciones, más de sesenta bodegas, algunos de los más emblemáticos restaurantes del lugar, y cuyo espectáculo central ha sido el ronqueo de un atún de 150 kilos que ha suscitado el interés y la atención del numeroso público que se ha congregado en el Auditorio del Parque de La Barbera.
“Hemos elegido el atún porque es un animal que ahora mismo está en un momento muy bueno”, nos dice Pedro Juan Sanjuan, CEO de las Bodegas Fincal y uno de los organizadores del evento. “Queríamos algo muy visual, muy llamativo, y la respuesta del público es muy positiva”.
Mientras dos diestros operarios despedazaban al enorme animal, uno de los maestros de ceremonias, José María Donate, iba explicando al respetable en qué consiste esta técnica ancestral de despiece. “Se trata de trocear el atún, que en este caso es un animal de tres metros de longitud, y hay que saber hacerlo muy bien para aprovechar todas las partes y que no se desperdicie nada”.
A su lado, retransmitiendo en directo este espectáculo al público, se encontraba Juan Pablo Nicolás. “Para mí esto es un arte, hay que saber dónde meter el cuchillo, que el lomo quede perfecto, y saber luego para qué sirve cada parte. Hay que tener en cuenta que del atún se aprovecha prácticamente todo, desde la cabeza a la cola”.
La Vila Joiosa se ha ganado de forma muy merecida la fama de Villa Gastronómica, un lugar en el que venir a degustar algunos de platos más característicos de la cocina mediterránea. Esta proyección no solo nacional, sino europea y mundial, ha servido de estímulo para atraer a una buena cantidad de turistas gastronómicos interesados en este tipo de oferta.
“Llevamos veinticinco años trabajando para ser un punto de referencia por nuestra cultura culinaria, por nuestra cocina, somos un pueblo de raíz y tradición marinera, y eso no podemos dejarlo perder. Eventos como este son un paso más en esa dirección”, nos asegura Marcos Zaragoza, alcalde de La Vila Joiosa.
Tras el ronqueo, el público pudo degustar las tapas típicas de La Vila, algunas de ellas con el atún como producto protagonista, pero también la gamba blanca, las ostras y el jamón ibérico. Entre los stands más visitados figuraban los del restaurante Zerca Food, un referente en la localidad, y El Nàutic, un clásico que ha arrancado esta temporada con nuevas propuestas.
Un total de sesenta y tres bodegas han expuesto y ofrecido sus vinos, en total cerca de cuatrocientas referencias, entre las que podíamos elegir caldos de muy diversas procedencias: Rioja, Ribera del Duero, Valencia, Alicante, Jumilla…
“Este acto es la prueba de una transformación que se ha llevado a cabo en la gastronomía vilera durante los últimos veinticinco años”, asegura Pedro Juan Sanjuan. “Hemos reforzado la oferta de restaurantes, que ha aumentado un veinte por ciento en los últimos diez años y hemos situado a La Vila en el epicentro de la gastronomía mediterránea”.
Wine and Fish, una mezcla que funciona, una iniciativa que nos ha hecho conocer algunos secretos del atún y una extensa gama de vinos para acompañarlo. Por otros veinticinco años, y que nosotros podamos contarlo.
