Con la astucia de quien se mueve bien en la selva y la elegancia de quien ha estado frente a los mas sofisticados fogones, Nelo Martínez nos propone en Kitsume un viaje al país de los sabores, un mundo fronterizo, un encuentro entre los misterios de la cocina oriental y la tecnología culinaria más moderna. Todo ello, en la primera planta del hotel SH Villa Gadea en Altea.
"Lo vivo todo como un desafío, como un reto personal. Lo llevo todo a mi gusto, a mi terreno, porque si no, no disfruto. Pienso que replicar pueden hacer todos, pero crear solo pueden hacer unos pocos”.
Con este planteamiento osado, Kitsume propone una experiencia gastronómica muy especial, con platos orientales tocados por una cierta fantasía, incluso cierta provocación, entre los que podemos destacar Ceviche Nikkei, láminas de corvina con leche de tigre; Tempura Ebi, gambas en tempura con mayonesa, leche condensada y cacahuete, o un sorprendente Steak tartar aliñado al estilo japonés. Son solo algunas sugerencias de una carta exótica y misteriosa que incita a los comensales a la aventura de descubrir nuevos sabores y otros mundos.
“He viajado a Tahilandia, a Vietnam, y la cocina local empezó a gustarme muchísimo, pero yo hago todo a mi modo, y ahí es donde empecé a practicar la cocina fusión que yo propongo”.
Hay rasgos clarísimos en la cocina de Kitsume que revelan un conocimiento profundo de las técnicas orientales, por ejemplo el punto de cocción de las verduras o la paciencia con la que se elaboran unos sushi muy sabrosos. Pero también hay señales de una cierta vanguardia culinaria y un uso muy acertado de las nuevas tecnologías que denotan el pasado profesional de Nelo.
“He estado varios años en Diverxo, al lado de Dabiz Muñoz, donde he aprendido varias cosas: en primer lugar, disciplina y, después, a no tener miedo, porque al final eres tú el que te tienes que juzgar”.
Entre las sorprendentes propuestas que encontramos en la carta hay un capítulo especialmente llamativo e interesante: BBQ KAMADO, con una serie de brochetas de diferentes carnes y pescados y elaboradas a la brasa con unas muy sugerentes salsas y condimentos.
En realidad, cuando entramos en el restaurante Kitsume también tenemos que dejar volar nuestra imaginación, nuestro gusto y nuestro olfato. Degustar sus platos es una ceremonia muy placentera que nos lleva a nuevos descubrimientos.
“Tenemos muy buena respuesta del público, gente que repite semanalmente, que se hospeda en el Hotel SH Villa Gadea y quiere tener una experiencia más completa”.
Totalmente de acuerdo: sabores de Oriente y toques vanguardistas en un ambiente sofisticado y con un servicio de alta calidad profesional. Un banquete del Dragón Oriental en el cielo de Occidente.
