Hay tres elementos que determinan el magnífico equilibrio que se experimenta cuando estás en el restaurante Balandret. En primer lugar, su ubicación dentro de un amplio local en la luminosa playa de Las Arenas de Valencia. En segundo término, su decoración: limpia, blanca, diáfana, con ciertos toques de la luz de Sorolla. Y, en tercer lugar, su excelente cocina, un repaso por los clásicos del recetario valenciano y mediterráneo, con toda una historia asociada de sabores cercanos e inolvidables.
Lila Diafi y su marido Miguel Ángel Vázquez se han hecho cargo de este histórico local hace relativamente poco y le han dado un cierto giro para que los valencianos que aman comer bien dispongan de una magnífica opción en un sitio privilegiado.
“Yo estoy tanto en la cocina como en la sala, donde haga falta”, nos dice Lila, una mujer de origen argelino que desprende una vibración mágica y transmite energía. “Nuestra cocina es de producto de primer nivel: pescados de la lonja, hortalizas valencianas, arroces según las recetas clásicas”.
En la carta podemos encontrar una serie de magníficos entrantes con todo el sabor, así como la historia de la gastronomía valenciana: calamares rebozados, huevos crujientes, sepia a la plancha y una sabrosa ensaladilla con quisquillas.
Mención especial merecen las Almejas a la marinera con piparras, un plato con consistencia. No faltan clásicos de la cocina valenciana, como el Esgarraet, el All y pebre o unas muy sugerentes Puntillas salteadas en su tinta con huevo poché.
Hay un surtido muy interesante de mariscos, en el que destacan La cazuela de langosta, el bogavante, las gambas rojas, las mencionadas quisquillas y todo lo que nos depare la lonja y la temporada.
“Destacaría nuestros pescados salvajes, una especialidad en la que realmente destaca mi marido Miguel Ángel”. Y podemos comprobarlo con un amplio surtido de peces cocinado con un punto extraordinario.
El Rape con langostinos, el Gallo San Pedro con sepia, la Lubina con hojaldre de verduras o el Rodaballo con cebolla tostada, son algunas de sus exquisitas propuestas.
El capítulo de arroces es otro de los puntos fuertes de su propuesta gastronómica.
“Depende de la temporada, pero tenemos un surtido bastante amplio. Nos sale muy bien, y nos piden mucho la paella valenciana con pollo y conejo, la de gamba roja con alcachofas y, por supuesto, el arroz con pescado salvaje”.
Atrévanse a mirar también la gama de arroces melosos y las distintas fideuás. Todo un canto al saber culinario de la región valenciana, un tesoro ampliamente reconocido.
Los postres cumplen con su papel como colofón a una magnífica comida, y la bodega nos depara grandes y muy agradables sorpresas, con referencias muy interesantes, y un asesoramiento muy inteligente por parte del personal de sala y el sumiller del restaurante.
Balandret es una experiencia equilibrada y placentera que te permite mantener, en tu retina y en tu memoria, los días mágicos comiendo frente al mar.