Mayo combina coctelería de autor, gastronomía fusión y música en vivo. ¿Cómo nació la idea de crear un espacio donde todos estos elementos forman parte de una misma experiencia?
Cuando decidimos abrir Cocktail Bar Mayo en noviembre de 2024 teníamos una visión muy clara: crear un espacio donde cada elemento contribuyera a una experiencia completa. No queríamos limitarnos a ser un bar de cócteles ni un restaurante tradicional. Queríamos construir un lugar donde la gastronomía, la coctelería, la música y la hospitalidad convivieran de forma natural.
Elegimos el centro de Alicante porque sentíamos que la ciudad estaba preparada para una nueva forma de entender la restauración y la vida nocturna: un espacio donde los cócteles se trataran con el mismo respeto que la alta gastronomía y donde cada detalle tuviera un propósito. Para nosotros, la experiencia comienza mucho antes del primer sorbo y continúa mucho después del último cóctel.
Alicante cuenta con una oferta gastronómica y de ocio cada vez más amplia. ¿Qué crees que diferencia realmente a Mayo de otros espacios de la ciudad?
Creo que la diferencia está en nuestra filosofía de hospitalidad y en la atención obsesiva al detalle. Hoy el lujo ya no se define únicamente por la exclusividad o por unos interiores impresionantes. El verdadero lujo se ha vuelto mucho más intencional.
En Mayo, cada elemento está cuidadosamente pensado: la cristalería, la presentación de los cócteles, la textura de los menús, la iluminación, el ritmo del servicio o la manera en que llegan los platos a la mesa. Individualmente pueden parecer pequeños detalles, pero juntos construyen una experiencia emocional completa.
Queremos que las personas sientan que han entrado en una atmósfera distinta: elegante, inmersiva y sofisticada, pero al mismo tiempo cercana, viva y acogedora.
Los cócteles de autor suelen reflejar la personalidad del establecimiento. ¿Qué historia hay detrás de vuestra carta y qué queréis transmitir a través de ella?
Nuestra carta refleja exactamente la filosofía de Mayo: individualidad, creatividad y sentido de la ocasión. No buscamos únicamente que un cóctel tenga un sabor excepcional; queremos que también cuente una historia visual y emocional.
Trabajamos con destilados únicos procedentes de distintas partes del mundo y prestamos mucha atención a la presentación porque creemos que la experiencia comienza con la mirada. Cada creación está diseñada para despertar curiosidad y generar una conexión emocional con el cliente.
La misma filosofía aplicamos a nuestra gastronomía. Nuestra propuesta de cocina asiática está pensada para acompañar y complementar los cócteles, creando un recorrido coherente donde todos los elementos dialogan entre sí.
La música en vivo y los DJ sets son una parte fundamental de la identidad de Mayo. ¿Cómo construís esa propuesta musical para generar una conexión emocional con el público?
La música es una de las partes más importantes de nuestro proyecto. No la entendemos como un simple acompañamiento, sino como una herramienta capaz de transformar completamente la energía del espacio.
Cada pocos meses renovamos nuestra curaduría musical para mantener la experiencia fresca y en constante evolución. Dedicamos mucho tiempo a descubrir artistas, sonidos y propuestas que muchas veces nuestros clientes escuchan por primera vez en Mayo.
Nos encanta pensar que una canción puede quedar asociada para siempre a una conversación, a una noche especial o a un cóctel determinado. Creemos que la identidad de un lugar no se construye únicamente desde lo visual, sino también desde las emociones que genera. Y la música tiene una enorme capacidad para crear recuerdos.
Hace poco habéis presentado vuestro nuevo concepto de brunch. ¿Cómo encaja esta propuesta dentro de la filosofía de Mayo?
El brunch representa perfectamente nuestra manera de entender la hospitalidad. Nos inspiramos en la tradición francesa del siglo XIX, cuando los invitados componían sus mesas de forma personalizada según sus gustos y preferencias.
Quisimos reinterpretar esa idea desde una perspectiva contemporánea, permitiendo que cada cliente construya su propia experiencia a través de una selección de platos, bebidas y propuestas gastronómicas.
En realidad, el brunch refleja exactamente lo que buscamos en Mayo desde el primer día: atención al detalle, personalización y la sensación de que cada visita es una ocasión especial.
Apenas un año después de vuestra apertura, Mayo se ha convertido en el origen de todo un grupo empresarial. ¿Qué significa esto para vosotros?
Es una enorme satisfacción, pero también una gran responsabilidad. Mayo sigue siendo el corazón de todo lo que hacemos. Nos enorgullece ver cómo ha crecido y cómo ha conectado tanto con residentes como con visitantes internacionales.
Sin embargo, lo que más valoramos es haber mantenido intactos nuestros principios: altos estándares de servicio, elegancia, consistencia y una atención absoluta al detalle.
Estamos profundamente agradecidos a Alicante, a nuestros clientes y a nuestro equipo por la confianza que han depositado en nosotros durante este primer año. Todo lo que viene después nace de esa misma filosofía y de esa misma pasión por crear experiencias memorables.
Porque, al final, las personas olvidan lo que comieron o bebieron, pero siempre recuerdan cómo un lugar les hizo sentir. Y eso es exactamente lo que intentamos construir cada día en Mayo.