Kekoa Poké Bar lleva a Benidorm una nueva forma de entender la alimentación saludable.
Kekoa Poké Bar llegó a Benidorm hace poco más de un año con una propuesta poco habitual en la ciudad: demostrar que la alimentación saludable puede ser fresca, divertida y llena de sabor. Detrás del proyecto hay más de una década de viajes por el mundo, una pasión por descubrir nuevas culturas gastronómicas y el deseo de acercar ese estilo de vida a su ciudad. Hoy, tras consolidar una clientela fiel, Kekoa mira al futuro con la misma filosofía con la que nació: comer bien sin renunciar al placer.
¿Qué filosofía hay detrás de Kekoa y qué queríais cambiar en la forma de disfrutar este tipo de cocina?
Kekoa nace después de más de diez años viajando por distintos países y descubriendo nuevas formas de entender la gastronomía. En cada lugar encontraba algo que me inspiraba: ingredientes frescos, combinaciones diferentes y una manera de disfrutar de la comida mucho más natural. Cuando decidí volver a Benidorm, quise traer conmigo lo mejor de todas esas experiencias y crear un espacio que reflejara esa filosofía.
Nuestro objetivo siempre ha sido demostrar que comer sano no significa renunciar al sabor ni convertir la comida en algo aburrido. Al contrario. Creemos que una alimentación saludable puede ser fresca, colorida, divertida y totalmente personalizable. Esa es la esencia de Kekoa.
¿Cómo conseguís que Kekoa tenga una personalidad propia y no sea simplemente “otro poké más”?
Porque nunca hemos querido vender únicamente pokés. Lo que realmente ofrecemos es una manera diferente de entender la alimentación saludable.
Muchas veces asociamos comer sano con restricciones o con platos poco apetecibles. Nosotros queremos romper ese mito. Se puede disfrutar de una comida equilibrada sin perder creatividad, sabor ni variedad. Cada persona puede crear combinaciones distintas, descubrir nuevos ingredientes y adaptar cada plato a sus gustos. Esa libertad, unida a la calidad del producto y a una filosofía basada en el bienestar, es lo que creemos que nos diferencia.
La carta combina pokés, açaís, brunch y café de especialidad, creando una propuesta muy versátil. ¿Cómo ha evolucionado el concepto desde la apertura y hacia dónde queréis llevarlo en los próximos años?
Estamos muy satisfechos con la evolución que ha tenido el proyecto. Al principio muchas personas entraban por curiosidad porque no conocían el concepto. Algunos ni siquiera habían probado un poké o un açaí.
Hoy la situación es completamente distinta. Muchos de aquellos primeros visitantes se han convertido en clientes habituales y forman parte del día a día de Kekoa. Incluso recibimos personas que vienen expresamente desde otras localidades para comer aquí.
Nuestro objetivo es continuar desarrollando la marca y, poco a poco, expandir el proyecto a otras ciudades para que cada vez más personas puedan conocer nuestra forma de entender la alimentación saludable.
¿Qué habéis aprendido del público tan internacional que visita Benidorm durante todo el año y cómo influye esa diversidad en vuestra forma de crear nuevos platos y experiencias?
Benidorm recibe visitantes de todo el mundo y eso hace que el público sea muy abierto a descubrir propuestas diferentes. Muchas personas nos dicen exactamente lo mismo cuando llegan: “Por fin un sitio diferente en Benidorm”. Es una frase que escuchamos muy a menudo y que nos hace mucha ilusión, porque precisamente queríamos aportar algo nuevo a la oferta gastronómica de la ciudad.
Hemos comprobado que existe un público, tanto local como nacional e internacional, que busca opciones frescas, saludables y de calidad. Ese respaldo nos anima a seguir innovando y a mantener una propuesta diferente sin perder nuestra esencia.
Si alguien tuviera que describir Kekoa sin mencionar la palabra “poké”, ¿qué os gustaría que dijera sobre la experiencia y los valores que representa vuestra marca?
Me gustaría que dijera que Kekoa es un estilo de vida. De hecho, nos gusta decir que somos la “zona azul” de Benidorm. Las zonas azules son aquellos lugares del mundo donde las personas disfrutan de una mayor esperanza y calidad de vida gracias, entre otros factores, a una alimentación basada en productos frescos y hábitos saludables.
Más allá de un restaurante, aspiramos a ser un espacio donde las personas descubran que cuidarse también puede ser un placer. Que comer bien no es una obligación, sino una forma de disfrutar de la vida cada día. Creo que esa es la verdadera filosofía de Kekoa.